Maylos nació de un turnoque no cerraba.
No nació de una oportunidad de mercado. Nació de mirar a un recruiter pelear con el export del reloj a las seis de la mañana, y saber que el orden se construye — no se espera.

La historia
El turno no cerraba.
Cuatro buildings, tres turnos y un export del reloj que había que pegar a mano en un Excel distinto por planta. Las tardes se contaban de memoria, los puntos también, y el error aparecía recién en la nómina — cuando ya se había pagado. Lo que salió de ahí no fue una queja: fue una decisión de ingeniería. Si el cálculo es siempre el mismo, lo hace el software.
La primera herramienta fue una: Asistencia.
Subir el archivo crudo y que saliera el reporte por building. Nada más. Funcionó, y entonces apareció la siguiente pregunta —¿y los puntos?—, y después la otra —¿y quién salió temprano?—. Cada herramienta de Maylos nació de una pregunta que alguien hizo en el piso, no de un roadmap.
Las mentes inquietas construyen distinto.
Si entendés algo de neurodivergencia, sabés que el mismo camino no se ve igual para todos — y que eso no es un defecto: es otra manera de procesar el mundo. Hay quien aprende con mentores y años de prueba y error; hay quien necesita sistemas que piensen a su ritmo. Maylos está hecho para que la claridad no sea un privilegio: un sistema que piensa con vos, te muestra qué importa y opera a tu lado, sin importar cómo funcione tu mente.
Para una buena vida.
Esa es la intención de fondo: madurar en todo lo que importa para una buena vida — incluidos los sistemas del trabajo, que ocupa la mayoría de nuestras horas — para hacerla más placentera y estable. Maylos es eso: el orden de una agencia, al servicio del orden de una vida. Y del otro lado hay asociados por hora a los que un punto mal contado les cuesta el empleo.
Quién está detrás

Nelson Soza Jr
Fundador
Construí Maylos para el recruiter que a las seis de la mañana tiene que decidir con un Excel que no cuadra. Hoy lo construyo para cada agencia que merece una respuesta mejor.
En qué creemos
El mismo cálculo, siempre
Un reporte que cambia según quién lo arma no es un reporte. Lo determinista se automatiza; el criterio queda para las personas.
Del otro lado hay alguien
Un punto mal contado le cuesta el empleo a un asociado por hora. La precisión acá no es prolijidad: es respeto.
En tu idioma
Español e inglés como ciudadanos de primera. Tu equipo no debería traducir para trabajar — y el piso de un almacén es bilingüe.